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2000-2004: El PRI no andaba muerto… andaba de parranda
      

      Vicente Fox en su primer año de gobierno perdió mucho tiempo, desgastando sus
cartuchos en lograr la paz en Chiapas, no lo logro, el país no logro un crecimiento mayor al
2%, el desempleo aumentaba poco a poco, ciertamente no hubo devaluación, pero eso fue
gracias a la acertada política macroeconómica implantada por el Ex Presidente Zedillo, Fox no
logro llegar a acuerdos, fue incapaz de gobernar al país y eso lo pago caro.

En el 2000 la cámara de diputados quedo conformada de la siguiente manera:

Partido        Porcentaje
PRI        42%
PAN        42%
PRD        10%
PVEM        3%
PT        2%
Otros        1%

El PRI había sufrido un grave golpe, pero ese golpe duraría poco, el PRI no tardo en
reestructurarse, El PRI esta vivo, como dice Sergio Sarmiento: “no hay duda de que los
analistas políticos que el 2 de julio de 2000 decretaron el fin de la era del partido hegemónico
se equivocaron… el PRI ha sobrevivido no solo a la derrota del 2000, sino a la devastadora
multa que se le impuso por su uso de recursos de PEMEX en la campaña de ese año.”

En los últimos 4 años el PRI ha hecho un inventario de que es lo que perdió y de que es lo
que conserva, en realidad ha perdido muy poco, casi nada ya que aun cuenta con el poder en
los sindicatos del país, cuenta con la mayoría de los estados del país y su presencia sigue en
aumento.

El PRI en el 2004 ha logrado retener gubernaturas que le pertenecen, por ejemplo
Tamaulipas, Puebla y Sinaloa y estuvo apunto de recuperar Tlaxcala, en Mayo el PRI perdió
Yucatán pero retuvo Chihuahua y Durango. Perdió en Zacatecas pero ese estado era
gobernado anteriormente por la oposición y también perdió Aguascalientes. En Oaxaca y
Veracruz el PRI volvió a ganar.

David Martín Barajas dice “sin duda, el gobierno de Fox y el PAN pagaran un costo oneroso
por haber centrado sus esfuerzos durante casi 4 años en atacar sistemáticamente al jefe de
gobierno del DF, Andrés Manuel López Obrador, y a su política presuntamente populista… de
suerte que al no priorizar políticamente el desmantelamiento puntual del viejo régimen, Fox
favoreció el repunte electoral del PRI y su consolidación como primera fuerza política nacional.”


Del 2000 a 2004 en 35 procesos electorales que se llevaron a cabo, el PRI obtuvo un total de
1414 cargos de los 2730 que estuvieron en disputa, lo cual equivale al 51.79%, mientras que
el PAN, tuvo 727 que equivalen al 26.63%. Si esto no es suficiente el PAN tuvo un desplome
de 8, 000, 000 de votos en este periodo y el PRD de 1, 500, 000, lo que le permitió al PRI
recuperar los espacios perdidos en 2000 y convertirse en primera fuerza electoral con el
triunfo en 12 de las 16 gubernaturas que estuvieron en contienda.

De las 35 elecciones, el PRI ganó 391 diputaciones de mayoría de las 686 que fueron electas
lo que equivale al 57%, el PAN solo tuvo el 25.8 con 177 posiciones. En los ayuntamientos, el
PRI obtuvo 1029 contra 547 del PAN, si esto no es suficiente de los 103 principales municipios
que comprenden 31 capitales, el PRI ha ganado después de la elección federal del 2003 57
contra 35 del PAN y 14 del PRD; aun cuando el voto urbano siempre había pertenecido al
PAN.

Conclusiones


      El PRI es un partido que se ha formado y reformado a lo largo de mas de 70 años, quizás
no se vuelva a llegar a la hegemonía que existía hace 20 años en donde no había ningún
espacio para la oposición. Actualmente existe apertura política gracias a que el PRI lo quiso ya
que con José López Portillo se impulso una reforma en la cual se agregaron las diputaciones,
senadurías y regidurías plurinominales, lo que ayudo a los partidos de oposición a lograr
espacios.

Con la perdida de la presidencia el PRI se hundió, toco fondo y ahora esta escalando poco a
poco, reformándose, tomando conciencia y dándose cuenta que ya no volverán a ser lo que
fueron aunque David Martín Barajas dice lo contrario “se vive por lo tanto en el país una
transición política que apunta, no hacia una democracia plena sino a la reestructuración del
autoritarismo prisita (cuyas estructuras sindicales semi corporativas permanecen intactas), y,
para mayor agravante, con personajes cuya catadura moral los ubica como hampones
electorales de alta escuela.”